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Publicada en HOY, Chicago, Illinois. | Ilustración cortesía HOY

Soy la hija feliz de una madre soltera

En el día de la madre rindo un tributo a quien me dio la vida

Por Karen Herrejón |||

Estar soltera o soltero no quiere decir que nadie te quiera. Significa que estás esperando a la persona adecuada. O tal vez no estás lista para una relación. O quizá simplemente te gusta estar soltera y así conocer a gente. Algunas personas prefieren no estar en una relación, posiblemente porque tienen miedo a compromisos o situaciones serias. Cualquiera sea el motivo, no es siempre nuestra propia decisión u opción. Algunas veces son las circunstancias de la vida.

Mi madre siempre me repitió esta famosa frase: "Es mejor estar sola que mal acompañada". Yo simplemente no creo que deba conformarme con cualquier persona porque no quiero estar sola. Esto no significa que yo sea super difícil, quisquillosa, una cazafortunas, o super exigente.

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Sin embargo, he visto a mi madre como los hombres la han hecho sufrir, y para mí lo más importante es que un hombre me trate bien y me respete. No necesitamos estar con alguien que constantemente nos esté lastimando, nos vea como poca cosa, o nos subestime.

En una relación, ambos se deben tratar siempre con respeto y cariño, y si alguno comete algún error, saber imediatamente corregirlo y pedir disculpas.

Cuando era una niña mi madre me dijo que no me permitiría tener novio hasta que tuviera 17 o 18 años. Tuve que convencerla que me dejara tener novio en mi último año de preparatoria. Fue por eso que en mis primeros años de adolescencia, nunca sufrí ni fui afectada por el hecho de no tener novio, como ocurría con otras compañeras. Muchas chicas querían novio o al menos a un muchacho que las acompañase a la fiesta de graduación. Esa era su meta. Para mí, si se daba o no se daba no era tan trascendental. No me iba a preocupar y permitir que eso me entristeciera.

Al fin de cuentas, descubrí que mi madre efectivamente me había ayudado al no permitirme tener novio tan joven. Ella quería que yo fuera una mujer independiente como ella.

Cuando las personas están solteras aprenden a valerse por sí mismas, a no estar sujetos a otros para ser felices. Muchas mujeres tienden a ser dependientes de los hombres, y basar en eso su valor personal, cuando bien podrían encontrar ese valor y esa autoestima en ellas mismas.

Debo confesar que me llama mucho la atención como nuestra sociedad ve a las madres solteras bajo una luz negativa, cuando en realidad su trabajo es mucho más pesado. Tienen que asumir el rol de madre y padre y hacer ambos trabajos, de ser el sustento principal de sus hijos, de hacer las labores de madre y ama de hogar. Ya me cansé con sólo ennumerar tantas obligaciones.

Pero eso no es todo. Resulta muy difícil para ellas encontrar un hombre que las ame, a ellas, y también a sus hijos. Y encima de todo esto ¿lidear con el rechazo de la sociedad? ¡Por favor! Mi madre tuvo que sufrir todo esto, muchas veces.

Si la gente solamente supiera y entendiera la mitad de las dificultades que tuvo que afrontar, muchos la vieran de manera diferente. Ella es madre soltera porque decidió tener a sus hijas y a ella misma fuera de una relación dañina y abusiva. Todo por darle una mejor vida a sus hijos. Esto no debería de ser juzgado o criticado.

Gracias a las decisiones y enseñanzas de mi madre aprendí a ser independiente y a enfocarme en estudiar una carrera que me permita valerme por mí misma. Aprendí a no basar mi felicidad en depender de un hombre o de una relación, y también a aceptar que estar soltera no es algo negativo.

No estoy diciendo que estar soltero es lo mejor en el mundo, que tener relaciones es algo horrible, o es sólo para gente débil, no. Yo creo que estar en una relación es algo bello, tener a alguien que nos ame de la misma manera que nosotros le amamos es lo más maravilloso en el mundo. Todo eso lo aprendí de mi madre.

Karen Herrejón es estudiante de periodismo en Columbia College Chicago